La app de mensajería más usada del mundo empezó a cerrar la puerta a equipos viejos: primero Android, después iPhone. Si tu celular tiene varios años encima, es momento de revisar si sigue en la lista de compatibles antes de quedarte sin WhatsApp de un día para otro.
WhatsApp inició un recorte silencioso pero contundente en la lista de dispositivos que puede seguir usando. Desde el pasado 8 de septiembre, la aplicación dejó de funcionar en todos los teléfonos con Android 5.0 o versiones anteriores, un sistema operativo que, aunque parezca lejano, todavía sobrevive en un puñado de equipos alrededor del mundo. La confirmación llegó directamente desde la página de soporte de la compañía, sin mucho ruido, pero con un mensaje claro: quien no actualice, se queda fuera.
Y no es el único frente abierto. Para los usuarios de iPhone también corre el reloj: la compatibilidad con iOS 15.1 tiene fecha de caducidad marcada para el 30 de noviembre. A partir de ese día, quienes no hayan actualizado su sistema operativo simplemente verán cómo la aplicación deja de abrir o de recibir mensajes.
Los teléfonos que se quedan fuera
La lista de modelos afectados incluye principalmente equipos que ya rondan o superan la década de antigüedad. Del lado de Samsung, aparecen el Galaxy S2, el Galaxy S3 mini, el Galaxy Trend Lite, el Galaxy Core y el Galaxy Ace 2. LG también suma varios nombres a la lista negra: Optimus L3 II, Optimus L5 II, Optimus F5 y Optimus L7 II.
Huawei no se queda atrás, con el Ascend Mate, el Ascend G740 y el Ascend D2 entre los equipos que perdieron acceso a la app. Y Sony completa el grupo con el Xperia Z, el Xperia Z2 y el Xperia SP. Todos comparten un mismo denominador: corren Android 5.0 o versiones más antiguas, sistemas que Google dejó de actualizar hace años y que hoy representan una fracción mínima del mercado.
En el universo Apple, la situación es distinta pero igual de reveladora. Modelos como el iPhone 5s, el iPhone 6 y el iPhone 6 Plus ya se habían quedado sin WhatsApp desde 2025, atrapados en iOS 12, una versión que nunca pudo dar el salto necesario para seguir siendo compatible. La buena noticia para algunos es que el iPhone 6s, el 6s Plus y toda la serie iPhone 7 todavía tienen una salida: podrán seguir usando la aplicación siempre que se actualicen a iOS 15.5 o una versión posterior antes de que se cumpla el plazo de noviembre.
Próxima actualización de WhatsApp
La compañía ha sido clara en que este tipo de recortes no son arbitrarios: responden a la necesidad de mantener la aplicación funcionando sobre sistemas operativos que reciban parches de seguridad y soporten las funciones más recientes. Mantener compatibilidad con versiones de Android o iOS que ya no reciben actualizaciones representa un riesgo, tanto para la seguridad de los usuarios como para la estabilidad del propio servicio.
Por eso, antes de que cada corte entre en vigor, WhatsApp envía una notificación previa dentro de la misma app, avisando que el sistema operativo del equipo quedará fuera de rango y que es necesario actualizar a una versión más reciente —Android 6 o superior, o iOS 15.5 en adelante— para seguir usando el servicio sin interrupciones.
El problema es que, en la práctica, muchos de estos avisos no tienen una solución sencilla. Actualizar el sistema operativo no siempre es posible: los fabricantes dejan de emitir actualizaciones para modelos antiguos, y el hardware simplemente no tiene la capacidad para correr versiones más nuevas. En esos casos, la notificación de WhatsApp se convierte, de facto, en un aviso de que se necesita comprar un equipo nuevo si se quiere seguir chateando desde el celular.
Este patrón no es nuevo: cada cierto tiempo, WhatsApp ajusta su lista de compatibilidad para alinearse con los sistemas que los fabricantes todavía respaldan activamente. Lo que cambia es la velocidad con la que ocurre, y esta vez el recorte llega en dos tiempos: primero Android, ya en vigor, y después iOS, con fecha límite a finales de noviembre.
Cómo forzar la actualización de WhatsApp
Para quienes sí pueden actualizar su sistema operativo, el proceso es sencillo y puede evitar quedarse fuera del servicio de un momento a otro. En equipos Android, basta con entrar a Ajustes, buscar la sección “Acerca del teléfono” y revisar la pestaña que indica la versión instalada; desde ahí mismo suele aparecer la opción para descargar la actualización disponible, si el fabricante todavía la ofrece para ese modelo.
En el caso de iPhone, el camino es parecido: hay que entrar a Configuración, ir al apartado General y luego a Información, donde aparece la versión de iOS instalada junto con la opción de actualizar si existe una versión más reciente disponible para ese equipo. Forzar esta actualización antes de la fecha límite es la única forma de asegurar que WhatsApp siga funcionando sin interrupciones.
Además de actualizar el sistema operativo, conviene revisar que la propia aplicación de WhatsApp esté en su versión más reciente desde la tienda de aplicaciones correspondiente, ya que muchas veces la compatibilidad depende de ambos factores trabajando en conjunto.
Un adiós anunciado para equipos con más de una década
Resulta revelador poner en contexto la edad de estos sistemas operativos. Android 5.0, conocido como Lollipop, llegó al mercado en 2014, es decir, tiene ya más de diez años de existencia. De acuerdo con datos de Statcounter, para marzo de 2026 esta versión apenas representaba el 0.69% de la cuota de mercado global de Android, una cifra que confirma lo marginal que se ha vuelto su uso, aunque no deja de afectar a quienes todavía dependen de esos equipos.
El caso de iOS es distinto: la versión 15, lanzada en 2021, sigue recibiendo actualizaciones de seguridad este año, lo que ha permitido que equipos con más de una década de antigüedad, como el iPhone 6s, puedan seguir operando con cierta normalidad. Esa diferencia explica por qué Apple tiene un margen mayor antes de aplicar el corte definitivo, mientras que Android ya cerró la puerta a su versión más antigua sin previo aviso adicional.









