Descubre la App de salud perfecta: Transforma tu teléfono en un entrenador personal

Tu smartphone tiene poderes ocultos que desconocías. Olvida los dispositivos caros: aprende a convertir tu celular en el mejor aliado para alcanzar tus metas de bienestar sin gastar un peso extra.

Imagina tener un entrenador personal, un nutriólogo y un monitor de sueño, todo en el dispositivo que ya llevas en tu bolsillo. Suena demasiado bueno para ser verdad, ¿no? Pues prepárate para sorprenderte, porque tu teléfono es mucho más poderoso de lo que imaginas cuando se trata de cuidar tu salud.

La mayoría de las personas asume que necesitan un smartwatch o una pulsera inteligente para hacer un seguimiento serio de su condición física. Sin embargo, la realidad es que tu smartphone puede hacer casi todo lo que hacen esos dispositivos costosos, y en muchos casos, sin que tengas que hacer absolutamente nada.

Desde el momento en que sales de casa con tu teléfono en el bolsillo, este ya está trabajando para ti. Los sensores de movimiento integrados registran cada paso que das, calculan la distancia que recorres y hasta pueden estimar las calorías que quemas. No necesitas activar nada especial ni descargar aplicaciones complicadas: tu teléfono hace este trabajo de forma automática.

Claro, los wearables tienen sus ventajas innegables. Son más cómodos para salir a correr sin llevar un dispositivo grande, pueden monitorear tu frecuencia cardíaca las 24 horas y lucen bastante bien en la muñeca. Pero antes de invertir cientos de dólares en uno de estos gadgets, vale la pena explorar todo lo que tu teléfono ya puede hacer por ti de manera gratuita.

Apps para la salud nativas de tu teléfono

La clave para desbloquear el potencial de tu smartphone está en las aplicaciones nativas que probablemente ni siquiera sabías que tenías. Si eres usuario de iPhone, la app Salud es tu puerta de entrada a un universo de datos sobre tu bienestar. Esta aplicación puede rastrear una cantidad impresionante de información: desde cuántos minutos te mueves al día hasta la cantidad de azúcar que consumes en tu dieta diaria.

Lo mejor de todo es que no necesitas hacer nada complicado. Simplemente abre la app y explora las categorías disponibles. Puedes introducir datos manualmente si quieres llevar un registro detallado, o dejar que tu iPhone haga el trabajo pesado automáticamente con sus sensores integrados. Para ver exactamente qué información está recopilando tu dispositivo, toca tu foto de perfil en la esquina superior derecha, selecciona “Dispositivos” y elige tu iPhone de la lista. Ahí encontrarás todos los datos que se han extraído, incluyendo velocidad y distancia recorridas.

Si quieres profundizar en alguna métrica específica, simplemente escribe el tipo de dato en la pantalla de resumen o selecciona “Mostrar todos los datos de salud”. Luego ve a “Fuentes de datos y acceso” para ver qué dispositivos y aplicaciones están contribuyendo a esas estadísticas. Si encuentras información que no quieres conservar, puedes eliminarla fácilmente tocando “Editar”.

Para los usuarios de Android, la situación es un poco diferente pero igualmente efectiva. Existe una herramienta llamada Health Connect que actúa como centro neurálgico de tu información de salud, aunque está bastante escondida en los ajustes del sistema. La encuentras navegando a Seguridad y privacidad, luego Controles de privacidad y finalmente Health Connect.

Aquí viene el detalle importante: Health Connect no rastrea nada por sí sola. Funciona como un intermediario que permite que diferentes aplicaciones compartan información entre sí de forma segura. Aquí es donde entra Fitbit, que al ser propiedad de Google, viene preinstalada en muchos teléfonos Android y funciona prácticamente como una app nativa.

Fitbit puede contar tus pasos sin necesidad de un rastreador físico. Solo necesitas conectar tu teléfono desde la pestaña “Hoy”, tocando el ícono de dispositivos y seleccionando “Añade el teléfono”. Una vez conectado, comenzará a registrar automáticamente tus pasos y la distancia que recorres, enviando toda esa información a la app principal.

Además, Fitbit te permite registrar manualmente muchas otras métricas. Toca el botón “+” en la esquina inferior derecha de la pestaña “Hoy” y elige de la lista disponible. Por ejemplo, puedes registrar cuánta agua bebes a lo largo del día, algo fundamental para mantener una buena hidratación.

Los usuarios de teléfonos Samsung Galaxy tienen una ventaja adicional: pueden elegir entre Fitbit o la aplicación Samsung Health, que viene preinstalada y ofrece funcionalidades similares. Ambas pueden sincronizarse con Health Connect y, aunque el seguimiento automático se enfoca principalmente en los pasos, puedes añadir otros datos manualmente. Solo toca el widget de pasos desde la pestaña de inicio para gestionar todo.

Apps de monitoreo especializadas

Aquí es donde las cosas se ponen realmente interesantes. Aunque tu teléfono puede rastrear pasos automáticamente, existen aplicaciones especializadas que pueden monitorear aspectos mucho más específicos de tu salud y condición física, todo sin necesidad de hardware adicional.

Tomemos el sueño como ejemplo. Sleep as Android es una aplicación fascinante que puede analizar la calidad de tu descanso simplemente colocando tu teléfono sobre el colchón durante la noche. Utiliza el acelerómetro para detectar tus movimientos y el micrófono para captar sonidos, creando un perfil detallado de tus fases y tiempos de sueño. Y sí, toda esta información se puede enviar a Health Connect para tener un panorama completo. Para usuarios de iPhone, Sleep Cycle ofrece una experiencia similar con sincronización directa a la app Salud.

Si lo tuyo es correr, caminar o andar en bicicleta, Strava es probablemente la aplicación más reconocida del mundo fitness, y la buena noticia es que no necesita ningún wearable para funcionar a la perfección. Usa el GPS y los sensores de tu smartphone para rastrear tus rutas, velocidad, elevación y distancia. Solo tienes que abrir la app, pulsar “Grabar” en la pantalla principal y salir a entrenar.

Strava se integra perfectamente con la app Salud de iOS, aunque al momento de escribir esto aún no tiene soporte completo para Health Connect en Android. Aun así, la aplicación mantiene su propio historial detallado que puedes consultar en cualquier momento. Para gestionar qué dispositivos y apps están conectadas a tu cuenta, ve a la pestaña “Tú”, toca el ícono de engranaje y selecciona “Gestionar aplicaciones y dispositivos”.

Pero espera, porque aún hay más. ¿Sabías que puedes medir tu frecuencia cardíaca usando solo la cámara de tu teléfono? Aplicaciones como Cardiio para iOS y Heart Rate Monitor para Android utilizan la cámara para detectar cambios sutiles en el color de tu piel causados por el flujo sanguíneo. Colocas tu dedo sobre la lente y en segundos obtienes una lectura de tus pulsaciones. Obviamente no es tan exhaustivo como un monitor en tiempo real que llevas puesto todo el día, pero es perfecto para chequeos ocasionales sin necesidad de equipo adicional.

La verdad es que prácticamente cualquier métrica de salud que te interese monitorear tiene una aplicación dedicada, y la mayoría se integra perfectamente con las herramientas nativas de tu iPhone o Android. Esto significa que puedes tener todos tus datos centralizados en un solo lugar, creando un panorama completo de tu bienestar.

Por supuesto, nada te impide combinar lo mejor de ambos mundos: usar tu teléfono como base y añadir un wearable cuando realmente lo necesites, como para sesiones intensas de ejercicio o monitoreo nocturno más preciso. La flexibilidad es tuya.

Al final del día, lo más importante no es el dispositivo que uses, sino el compromiso que hagas contigo mismo para mejorar tu salud. Y resulta que ese compromiso puede comenzar ahora mismo, sin gastar un centavo extra, simplemente aprovechando el potencial oculto del teléfono que ya tienes en tu mano.

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